CASA PÓRTICO
El proyecto se concibe a partir de un elemento estructural y compositivo claro: un gran pórtico de hormigón armado visto con terminación entablonada, que define la identidad de la vivienda desde su acceso. Este gesto arquitectónico vincula los distintos sectores de la casa y se presenta como una pieza protagonista visible desde la calle principal.
A partir de este elemento organizador, la propuesta se estructura en torno a un espacio social integrado que reúne cocina, living y comedor como núcleo de la vida cotidiana. La organización espacial se resuelve mediante una lógica de “barras” que articulan los distintos usos: el área pública se conecta con un eje destinado al sector privado, conformado por una master suite, dos dormitorios y un estudio pensado para recibir visitas, unidos por un hall de ingreso.
En términos materiales, se priorizó el uso de hormigón visto en los sectores comunes, especialmente en cielorrasos, aportando carácter y continuidad espacial. En las áreas privadas se optó por terminaciones más cálidas y confortables, con pintura interior y pisos de porcelanato simil madera.
La propuesta responde a las necesidades específicas del cliente, incorporando soluciones orientadas al confort térmico y acústico, y generando una vivienda funcional, equilibrada y de fuerte identidad arquitectónica.